Ubi sunt Los recovecos concupiscentes de donaire esquivo… ¿Dónde están ahora? Dónde van… :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::.

Ubi sunt Los recovecos concupiscentes de donaire esquivo… ¿Dónde están ahora? Dónde van… :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::.
II De tan furiosa tengo los pies helados. Y este maldito fuego que me sincera el pecho. Me incinera la médula y las costillas y los pulmones. Por el centro siento las llamas que me recorren como anguilas eléctricas buscando por dónde escapar. [...]
No sé qué me pasó pero en el camino a tu cama se me enredaron las palabras en tus tornasoles y tu mirada sesgada y tus blancas y negras y qué lástima doblando a la siniestra en el relieve perturbado de mis titubeos perdí el rumbo y la calma de la cálida y punzante [...]
Llueve eternamente en Baires. Nubes que no se descargan de tanta pena atrasada. Gotas que se deslizan incansables por los hierros del balcón. Lluvia inmutable limpiando tierra, lavando almas. Inclemencia enajenada que enjuaga la sangre que punza, la que agota al corazón y no lo deja latir. A esa sangre espesa, que le obstruye [...]
Muerte, si estás a mi izquierda… ¿Por qué no vienes a mí? ¿Por qué no arrancas el ansia y el anhelo de ir a ti? ¿Por qué no vienes y tomas mi deseo de vivir? Si he perdido tanto tiempo… Si me siento sola aquí. Muerte, yo te agradezco si apresuras tu venir. Estas [...]
No sé cómo una mujer puede enamorarse de otra mujer. De verdad que no sé cómo. Pero estoy enamorada. De tus ojos, tu mirada, de tus quejas apagadas, de tus dedos incansables, de tu alma lastimada. De verdad que no sé cómo. Y aún estoy enamorada; Dios lo sabe más que nadie, si he luchado [...]
Cuando se pudra el eco de tus besos en mi piel crispada, y ya no haya recuerdos del olor de tu cuerpo; podré renovar mi karma como se exorciza un velero, un baúl repleto, un amaranto maduro de la superficie oblicua y sublime de una sábana