II De tan furiosa tengo los pies helados. Y este maldito fuego que me sincera el pecho. Me incinera la médula y las costillas y los pulmones. Por el centro siento las llamas que me recorren como anguilas eléctricas buscando por dónde escapar. [...]

II De tan furiosa tengo los pies helados. Y este maldito fuego que me sincera el pecho. Me incinera la médula y las costillas y los pulmones. Por el centro siento las llamas que me recorren como anguilas eléctricas buscando por dónde escapar. [...]
¿Esmeralda terrible? Al pasarles mis dedos las pestañas se entrelazan. Cae el mundo de cieno Brota el cielo a tu espalda Y las penas se ahogan Y no gritan ni escarchan. Vos, cuidate los ojos que te guían la mirada y te abren las puertas de por sí clausuradas de no [...]
Esa tarde ingrata a eso de las seis y cuarto… Cómo sufriste amor, cómo sufriste. Comprendo tu sentir, y lo acompaño aunque el deseo se me caiga entre las manos aunque pierda la razón en el intento aunque el pesar cave hondo y el desvelo de no quererte me arrastre por el suelo… Cómo [...]
En lo que respecta al amor, no hay consejos aplicables ni dúctiles sino tal vez experiencias que transfiguran… …y fantasmas que se despiertan y nos despabilan y hay que exorcizar, maldición, hay que conjurar hay que sacar de los pasillos y de los cajones amanerados y de los sarcófagos rapaces que consumen el anhelo [...]
Llueve eternamente en Baires. Nubes que no se descargan de tanta pena atrasada. Gotas que se deslizan incansables por los hierros del balcón. Lluvia inmutable limpiando tierra, lavando almas. Inclemencia enajenada que enjuaga la sangre que punza, la que agota al corazón y no lo deja latir. A esa sangre espesa, que le obstruye [...]
No sé cómo una mujer puede enamorarse de otra mujer. De verdad que no sé cómo. Pero estoy enamorada. De tus ojos, tu mirada, de tus quejas apagadas, de tus dedos incansables, de tu alma lastimada. De verdad que no sé cómo. Y aún estoy enamorada; Dios lo sabe más que nadie, si he luchado [...]
Si ya ni siquiera puedo amarte, inverosímil amor de entre mis amores más redundantemente amantes, más inexplicablemente torpes, acaso infructuosos e inhóspitos… Entonces… entonces que me extirpen el corazón, y lo quemen. Quémenme el corazón. ¡Quémenlo! …
¿Cómo es esto del amor no correspondido?¿Tendrá que ver con mandar una carta al vacío?Tal vez sea quizás un ojal sin botón. Como caminar sin llegar a ninguna estación (más que al esbozo perfumado de tu No). Golpear el vano de la puerta, y que nadie abra. ¿Hola…? Cuando rezo lo suficiente en mi rincón [...]
Cuando se pudra el eco de tus besos en mi piel crispada, y ya no haya recuerdos del olor de tu cuerpo; podré renovar mi karma como se exorciza un velero, un baúl repleto, un amaranto maduro de la superficie oblicua y sublime de una sábana