Cada vez cuesta más evocarte.
Ebria de tu memoria, me debato,
entre llamarte y perderme
en un cúmulo de virutas inexistentes,
irreales, irreverentes, irresolutas, indecisas,
iracundamente irónicas,
imantadas por este amor despedazado,
que se cuece a miel y flores frescas,
como se cuece la bondad impiadosa
en los altillos de los héroes más acerbos.
Cómo no encontrarte,
si hace centurias mi alma te busco,
y recién te encuentra,
para seguir crujiendo los huesos
en una danza interminable de lamentos.
Porque no te tuve entonces.
Porque no te tengo ahora.
3 comentarios
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Hola amiga, cuanto tiempo sin perderme en tus palabras.
No siempre tenemos lo que queremos por mucho que lo ansiemos, pero una vez leí algo de Coelho, que decía que si deseas algo con todas tus fuerzas, el universo entero conspira para que lo consigas.
Sigue deseándolo, y deséalo como nunca…
Un abrazo amiga.
Gracias, my dear, por tus buenos deseos… sigo deseando, y creo que si eso es para mí, a mí vendrá, eventualmente…
Dios es sabio
Yo también te abrazo, davvero!
Besosososososs, Lily
Forager says : I absolutely agree with this !