Ebria de evocarte
Cada vez cuesta más evocarte.
Ebria de tu memoria, me debato,
entre llamarte y perderme
en un cúmulo de virutas inexistentes,
irreales, irreverentes, irresolutas, indecisas,
iracundamente irónicas,
imantadas por este amor despedazado,
que se cuece a miel y flores frescas,
como se cuece la bondad impiadosa
en los altillos de los héroes más acerbos.
Cómo no encontrarte,
si hace centurias mi alma te busco,
y recién te encuentra,
para seguir crujiendo los huesos
en una danza interminable de lamentos.
Porque no te tuve entonces.
Porque no te tengo ahora.
No hay comentarios
Aún no hay comentarios.
RSS de los Comentarios Identificador URI de TrackBack
Deje un comentario

