Quiero liberar a mi Dios embrujado.
El que duerme en mí.
Libertarle los grilletes de las manos,
deshechizar el Espíritu que habita allí.
Cual un mysto
desempolvarme
las ataduras del escepticismo,
los hierros de la lógica
de la ciencia vacua y destemplada.
Redimir lo demónico en mi intrínseco.
Esa es mi cúspide;
alta,
escarpada, como una cima volcánica.
Esa
es
mi
escalada.
…
5 comentarios
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Uy, recién borré sin querer un comentario de http://mundodoc.wordpress.com
Gracias my dear, si querés, cortalo y pegalo de nuevo con tu logo, yo lo pude rescatar así:
“Uff.. qué fuerte tu poesía, me identifica bastante.
En verdad, me encantó haber dado con tu blog Liliana.
¿Podría anexar tu blog como link al mío?
Para mí sería muy valioso intercambiar información contigo.
Gracias, otra vez.”
Dale, anexame cuando quieras. Te visito muy pronto, eso es seguro!! Y gracias a vos por tu calidez
Está buenísimo este post. Como para recargarse y seguir subiendo. Un besote.
Sí, my dear, seguir subiendo hasta donde nos dé la gana. El cielo es el límite
Besososososs, Lily
Dejar salir al furioso dios que ansía salir de lo mas profundo de nuestro cuerpo, como agonía desatada en un grito desgarrado desde el pico mas alto.
un beso amiga.
Qué bello tu comentario! últimamente me siento así, agónica… mi dios reclama atención
Gracias!
Besososooss, Lily