Cabeza de muñeca separada abruptamente de un cuerpo igual de ficticio pero a la vez vivo, que pugna por lograr, a la distancia, convencer a la mente de que sus razonamientos no son siempre veraces.
Pero las ideas tercas siguen pululando arbitrarias y obstinadas, y no quieren saber nada de los huesos que gritan y piden por favor que se escuche su clamor y basta basta basta de obedecer tanto pero tanto a las pestañas que ven solo lo que quieren ver y solo cuando se les antoja verlo.
Y basta basta pero basta del divorcio entre corpus y mente, entre sentidos y sentires y racionalizaciones molestas por lo caprichosas, entre cráneo de muñeca atosigado de negaciones y cuerpo de sirena cargado de ayes.
Basta
4 comentarios
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Entonces veo que de un tiempo a esta parte le estas imprimiendo estructura a tus frases, he sentido en este poema toda tu historia pedagógica y tus estudios literarios, especialmente en unas frases muy académicas y a pesar de eso, disfruto de tus versos. Liliana quema los libros Liliana.
Chinasklauzz
Qué bueno que te gusten a pesar de todo. Pero no puedo quemar los libros de mi cabeza. Me ayudan a no caer, muchas veces. Yo los quiero, me han enseñado mucho… son como mi bastón blanco cuando ando a ciegas…
Besososososos, Lily
Pd: Ah! ya te tengo en mi blogroll
Realmente el escrito tiene la fuerza necesaria para meternos en ese gran dilema que deseas expresar. Te felicito.
Me gusta este espacio.
Grazie mile, my dear R.E.L
Besososososos, Lily