No sé cómo una mujer puede enamorarse
de otra mujer.
De verdad que no sé cómo.
Pero estoy enamorada.
De tus ojos, tu mirada,
de tus quejas apagadas,
de tus dedos incansables,
de tu alma lastimada.
De verdad que no sé cómo.
Y aún estoy enamorada;
Dios lo sabe más que nadie,
si he luchado como un moro,
para huir de tus caricias,
de tu intermitente risa.
Como ves, no lo he logrado;
aunque, debo agradecerlo,
pues si no ya no tendría
el diamante de tu vida,
de tus huesos enclaustrados
en mi corazón cansado.
Y si algún día te vas,
si te llevas tu presencia
lejos de mis alcances,
te imploro dejes un rastro,
señales de tu guarida: hojas, perlas,
aguas vivas, una huella luminosa,
como un faro en la neblina de esa noche pavorosa,
para poder encontrarte cuando ya no seas mía,
cuando los miedos se extingan,
cuando la flor no sea herida.
PD:Cualquier semejanza con la realidad es pura fantasía del lector
Atentamente, la editora
6 comentarios
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Muy hermoso!
Gracias Raquel, al igual que vos…
Besososos, Lily
Muy bonito, me encantó
Y a mí me encanta que las ladys me hagan comentarios sobre este poema. Y más me gusta que te guste.
Gracias!!!
Besososoooss, Lily
OYE, ESTÁ HERMOSO…ME SUENA COMO A UNA CANCIÓN MUY ROMÁNTICA Y APASIONADA, GRACIAS A SU AUTORA!!!
ESCRIBE MÁS (M)
Sí, justito ahora estoy investigando nuevamente sobre el tema. Tal vez sean posibles nuevos enfoques.
Gracias x la onda!
Besossosososs, Lily