Qué exquisito expediente

En llamas 

Qué exquisito expediente

 .

Qué exquisito expediente poder enamorarse

y caer rendido ante lo imposible,

que en el instante exacto

de querer sujetarlo

por ese mero e ineluctable movimiento se vuelve inasible,

inescrutable, inalcanzable…

 .

Qué delicioso dolor en las yemas de los dedos

Olor a huesos quemados

A fragancias olvidadas

Dispuestas como melocotones

en repisas aisladas.

Es un amén que inunda las bodegas

de los barcos y nadie escucha

y en una tormenta añil

despliega las velas

con el ímpetu exótico y sabroso,

olor olvidado y remoto

de fragancias de huesos quemados

  

Huesos transfigurados

Incineración automática

Estructura de huesos desatada, escaldada

No hay resquicio para la huida

Ya acá

Ceguez intrínseca

(Sentidos out of order)

El humo denso descalabra, sí, sí

Hedor de huesos quemados

Dolor de huesos transfigurados

 .

 Qué exquisito expediente…

Poesía (como siempre) y dibujo alegórico: Liliana Forti

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